El
alcoholismo es una
enfermedad que consiste en padecer una fuerte necesidad de ingerir
alcohol etílico, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestada a través de determinados síntomas de
abstinencia cuando no es posible su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo y suele ir elevando a lo largo del tiempo su grado de tolerancia al alcohol.
[1]